La Capilla de nuestra obra en Palmira se llenó de alegría y fe con la celebración de la Solemnidad de Corpus Christi, una fecha especial para la Iglesia y para nuestra Familia Elisiana.
En este significativo día, más de 12 niños recibieron por primera vez a Jesús Eucaristía, viviendo el sacramento de la Primera Comunión en una emotiva celebración acompañada por las Hermanas Siervas de la Madre de Dios, sus familias y la comunidad.
La celebración de Corpus Christi nos recuerda que Jesús permanece vivo y presente en la Eucaristía, alimento que fortalece nuestra fe y nos invita a vivir el amor, la fraternidad y el servicio. Para estos niños, recibir por primera vez el Cuerpo y la Sangre de Cristo representa el inicio de una relación más profunda con el Señor y un paso importante en su camino espiritual.
Como Congregación, damos gracias a Dios por la vida de estos pequeños y por sus familias, y encomendamos a la Madre de Dios que los acompañe siempre para que crezcan en el amor a Jesús Eucaristía y sean testigos de su presencia en el mundo.



