El domingo 4 de octubre, nuestras hermanas participaron en un encuentro de religiosos junto a las Hermanas de Jesús y María, viviendo una jornada de fraternidad, encuentro y compartir.
Fue un día muy bien aprovechado, que permitió generar espacios para encontrarse, compartir experiencias y fortalecer los lazos entre quienes viven su vocación desde la vida consagrada y el servicio a la Iglesia.
Estos encuentros son también una oportunidad para reconocer la riqueza de los diferentes carismas y para caminar juntos, compartiendo la alegría de la vocación y el compromiso de poner la vida al servicio de los demás.
La jornada estuvo marcada por un ambiente de cercanía y fraternidad. Como cierre, se compartió un delicioso almuerzo donado por la familia del padre Yimi, sacerdote salesiano, gesto que agradecemos profundamente por su generosidad y acogida.
Agradecemos a Dios por esta jornada y por la posibilidad de compartir con otros religiosos, fortaleciendo los vínculos de fraternidad y renovando la alegría de nuestra vocación.
Seguimos caminando juntos, compartiendo la vida, la fe y la misión.






